El Banco de Alimentos es una iniciativa a nivel internacional que nació en los EEUU en los años 40. Posteriormente se fue extendiendo y hoy en día está implantada en Europa y Norte América.
Cada país posee su propia Federación de Bancos de Alimentos; en España en concreto la FESBAL abarca a todos los Bancos de España (uno por provincia).
¿Cómo nació la idea? John Van Hengel, un retirado de Arizona, participa en una recogida de alimentos organizada por una institución antes de que estas se produzcan de forma sistemática u organizada: durante la misma se encuentra con una señora, madre de 9 hijos y cuyo marido se encuentra en prisión… le cuenta cómo ella recoge la comida que cae al suelo durante la descarga de camiones en un supermercado cercano…
John se pone a trabajar sobre esa idea y piensa que esto se puede hacer de forma organizada.
Hoy en día se trabaja con tiendas y supermercados, de tal forma que no sólo se aprovechan excedentes (alimentos dentro de fecha de caducidad y en perfecto estado, pero que de alguna forma ya no se van a poder vender) sino que se recurre a donaciones de particulares que además de hacer su compra habitual de alimentos donan una serie de ellos al Banco. Esto tiene lugar durante Operaciones Primavera, Grandes Recogidas, etc.

Es aquí donde tenemos ocasión de comprobar la enorme generosidad de la población, que literalmente se vuelca con los más necesitados, haciendo entrega de gran cantidad de alimentos; hay casos en que personas con dificultades, incluso cobrando tan sólo el paro, donan alimentos haciendo un esfuerzo digno de todo encomio.
El Banco de Alimentos procura no manejar dinero, por eso nuestro lema es “ahorramos en alimentos”. Aún así se producen donativos económicos de particulares, así como del gobierno y empresas, que se invierten en la compra de aquellos para su posterior distribución. Del mismo modo la Comunidad Europea también hace sus aportaciones a través del FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria) que nos hacen llegar en forma de frutas y verduras…
El Banco procede a almacenar todos los alimentos que recibe en dos naves cedidas por el Ayuntamiento en MERCASALAMANCA con una gran superficie de almacenaje (de las más grandes de España).
La distribución de los alimentos se efectúa desde estas naves hacia las asociaciones de Salamanca y provincia, a saber: parroquias, fundaciones de asistencia a necesitados, asociaciones de inmigrantes, etc. Estas a su vez, lo distribuyen entre los necesitados de su área. Cualquier persona en necesidad puede acudir a estas asociaciones (dentro de su perímetro de residencia) sin que pueda ser rechazada por razón de sexo, religión, raza, ni por ninguna otra razón.
El “Alma mater” del Banco son, sin duda, los voluntarios; sin ellos nada se podría hacer, son el ejemplo a seguir: generosos, dispuestos… no les importa lo más mínimo sacrificar su tiempo y su esfuerzo con tal de ayudar a los demás. En el Banco disponemos de un grupo que podemos considerar más habituales: van desde los muy jóvenes hasta esos otros, no menos jóvenes de espíritu, que rondan los 60. En las grandes recogidas tenemos que reclutar en torno a los 500 para poder abarcar las mas de 90 establecimientos participantes.
Desde aquí queremos animar a todo aquel que esté dispuesto a cooperar en iniciativas como la Gran Recogida se inscriba como voluntario y recordar que tenemos una página web que se va actualizando casi a diario con las noticias más relevantes. Si te gusta, síguenos en las redes sociales para estar al tanto del día a día de tu Banco de Alimentos. ¡Te necesitamos!.
